El TOC es un trastorno que se caracteriza por la presencia de obsesiones y compulsiones que pueden conectarse entre sí en forma realista o mágica y producen malestas clínico significativo. Ocupan más de una hora por día, interfiriendo la rutina diaria y alterando las relaciones familiares, sociales y laborales. Son reconocidas en algún momento por la persona que las sufren como excesivas o irracionales (salvo en los niños).

     A.) Obsesiones: son pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes que se vivencian como intrusos o inapropiados, causando ansiedad, duda y distrés significativos. La persona reconoce que son producto de sy propia mente e intenta ignorarlos, suprimirlos o neutralizarlos. Estas obsesiones re refieren a temas tales como:

– Contaminación: preocupación excesiva por la suciedad, contagiar o ser contagiados por otros

– Agresivas: temor de ser dañado o de dañar ú ofender a los otros

– Coleccionismo: acumulación de objetos inútiles

– Necesidad de simetría y precisión: malestar ante objetos desordenados o asimétricos

 

     B.) Compulsiones: son comportamientos o actos mentales repetitivos que el individuo se ve obligado a realizar, aunque las reconozca como absurdas, en respuesta a una obsesión, para prevenir el acontecimiento negativo temido, sus consecuencias y atenuar la ansiedad que los acompaña, cumpliéndolos en forma ritualística y excesiva.

     Las compulsiones pueden ser:

– Motoras (actos): limpieza (bañarse o lavarse las manos varias veces al día), verificación (revisar varias veces que las puertas o las llaves del gas están bien cerradas), repasar o repetir (chequear y/o preguntarse si se ha realizado algo incorrecto).

– Mentales (pensamientos): contar (contar de 10 en 10, o escalas ascendentes o descendentes), confesar o  preguntar (acerca de crímenes imaginarios), realizar rituales mentales, etc.

 

Asociación para el desarrollo en información docente (2006): Trastornos psicopatológicos en la infancia. Ediciones La Sirena.