Artículo de Alejandro Blanco, Periódico 20 minutos.

      “Mesa, dolor, saltar”. Ésas fueron las primeras palabras de Adrián tras 17 años  de casi completa incomunicación oral a causa de su autismo. La secuencia iba dirigida a su madre, la malagueña Trinidad Caparrós de 46 años, que grabó el momento.

      Los hijos gemelos de esta mujer tenían ocho años cuando ella comenzó a consultar investigaciones médicas sobre el síndrome. Era profesora, pero dejó las aulas para dedicarse a Adrián y Nacho. Con el paso de los años sus pesquisas le han llevado a concluir el “Método Adryna” (inspirado en el nombre de sus dos hijos, www.metodoadryna.com).

      “Lo primero que Adrián me quiso decir es que había saltado de la mesa y que se había hecho daño. Ahora, a veces, también usa la palabra saltar para decir que quiere hablar” explica Caparrós “. Las personas autistas tienen menos neuronas en la amígdala cerebral. No se fijan en la boca porque no se dan cuenta de que sirve para hablar, procesan el sonido una fracción de segundo más tarde y les cuesta captar las oscilaciones de la voz”.

      El método tiene cuatro fases. Caparrós ha editado un libro (cuesta 18 euros) con las dos primeras (aprenden a diferenciar fonemas, repetirlos y decir algunas palabras).